Técnicas

Estas son las técnicas que utilizo normalmente en mis creaciones de Cerámica:

 

La Cuerda Seca

Es una técnica de decoración que nació en Al-Andalus en el siglo X, durante el final del periodo califal. La idea era simplificar el laborioso y lento proceso del mosaico. Mediante una mezcla de manganeso y materia grasa se aplica el dibujo sobre la arcilla y así se consigue una barrera para contener y separar los esmaltes de diferentes colores durante la aplicación del cocido. Los espacios que quedan entre las líneas posteriormente se llenan con los colores predeterminados. Después de la cocción, que se suele a hacer a 980 ºC, se quedan las líneas negras (la cuerda seca) impregnadas.

Orza de los leones
Azulejo cuerda seca - Sevilla

El Esgrafiado

El término esgrafiado procede de la palabra italiana “graffiare”, que significa “rascar” o “arañar”, y define una técnica en la que los diseños se graban en la pieza a través de una capa de engobe o esmalte anteriormente aplicada a la pieza. Tras un corto tiempo de secado, con unos instrumentos afilados se traza el diseño para descubrir, debajo, el color contrastado de la arcilla.

Los orígenes del esgrafiado sobre cerámica se asocian a las culturas del Cercano Oriente del siglo IX y X, difundiéndose primero al este del Mediterráneo y más tarde avanzando hacia Italia y Francia. En las culturas bizantinas e islámicas fue muy practicado, con una diversidad de estilos y acabados, mientras que en las culturas precolombinas su uso se extendió no sólo a la cerámica, sino también a los muros.

Vasos precolombianos, esgrafiados
Detalle esgrafiado

La Pintura Bajo Cubierta

El método de pintar “bajo cubierta” consiste en pintar sobre una superficie de arcilla antes de aplicar un esmalte transparente. El resultado es un acabado resistente, al fundirse la decoración con la capa protectora durante el proceso de la cocción.

Entre las cerámicas más famosas pintadas bajo cubierta se encuentran las vasijas de porcelanas blancas y azules elaboradas en China a finales del siglo XIV, durante la dinastía Ming. Se inspiraban en piezas persas pintadas con azul cobalto, conocido en Oriente como “azul mahometano”.

En la pintura islámica la técnica de bajo cubierta alcanzó el mayor logro con los motivos fluidos que aparecieron en la cerámica en la ciudad turca de Iznik a finales del siglo XV. Sobre una base de engobe blanco, los ceramistas de Iznik solían pintar ramilletes de claveles y tulipanes y motivos de volutas combinados con otros chinos.

Jarrón dinastia Ming
Azulejos Iznik, Mezquita de Solimán (Estambul)